jueves, 18 de septiembre de 2014

Ensalada de arroz con huevo, pavo y manzana verde


Otro de los tuppers que disfrutamos este verano en la playa fue la ensalada de arroz. La hago casi siempre que me sobra arroz en blanco, no es arroz especial ensaladas pero lo mismo da. El caso es aprovechar el arroz, y si es de una manera bien rica, pues mejor que mejor. 

El toque de la manzana verde le da una sensación muy refrescante. La hice también con otra clase de manzanas, pero nos gusta muchísimo más con la verde. 
También la hice cambiando el huevo cocido por tortilla francesa y el pavo por bacon frito. Buenísima.

INGREDIENTES:
  • sobras de arroz en blanco
  • 100 gr. de fiambre de pechuga de pavo en taquitos
  • 2 huevos cocidos picados
  • una manzana verde tipo Granny Smith en cuadraditos
  • sal
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de vinagre de manzana
  • media cucharadita de orégano

PREPARACIÓN:

Mezclamos el arroz con la pechuga de pavo, los huevos picados y la manzana verde. 
Preparamos la vinagreta. Mezclamos el aceite, con el vinagre, una pizca de sal y el orégano. 
Aliñamos la ensalada o servimos aparte, cada cual a su gusto.




Sencilla, rápida y deliciosa. ¿Qué más se puede pedir?


lunes, 15 de septiembre de 2014

Tarta de chocolate y dulce de leche


Ni una miguita sobró de esta tarta. Y nos la comimos mi chico y yo solitos, pero es que estaba tan rica... en dos días acabamos con ella. 
La hice para mi cumpleaños, el día de verdad, jeje, ya os conté que no hay problema en celebrarlo dos veces!

Bizcocho de chocolate esponjoso, sin nada de almíbar, que en combinación con la suave crema de dulce de leche, hecha con merengue italiano y mantequilla, resulta una tarta deliciosa y nada empalagosa. Te dan ganas de comer un trocito más. 

Sobra decir que quedé encantada con mi autoregalo, jeje, Mezclé dos de mis manjares favoritos y acerté a la primera, así que no puedo estar más contenta. Os la recomiento totalmente, yo sin duda la repetiré.



INGREDIENTES:

Bizcochos: (3 moldes de 15 cm.)
  • 110 gr. de aceite suave
  • 150 gr. de azúcar blanco
  • 50 gr. de azúcar moreno
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 2 huevos
  • 30 gr. de cacao en polvo
  • 250 ml. de buttermilk (leche con una cucharada de vinagre, removemos y dejamos reposar 15 minutos)
  • 220 gr. de harina
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • pizca de sal
Crema:
  • 75 gr. de clara de huevo
  • 50 gr. de agua
  • 150 gr. de azúcar
  • 175 gr. de mantequilla blanda
  • 100 gr. de dulce de leche



PREPARACIÓN:

Empezamos preparando los bizcochos. Engrasamos los moldes y precalentamos el horno a 180º. 
Batimos los huevos con los azúcares y la vainilla hasta que doblen volumen. Añadimos el aceite y seguimos batiendo. Tamizamos la harina con el cacao, el bicarbonato y la sal; la integramos al batido anterior en dos veces, intercalando con la buttermilk. Repartimos la masa en los moldes y horneamos unos 20 minutos.

Para la crema preparamos un merengue italiano.  Hacemos un almíbar con el azúcar y el agua, mientras vamos montando las claras a punto de nieve. Cuando el almíbar llegue a 117º lo añadimos a las claras muy poco a poco mientras las seguimos montando. Batimos un buen rato hasta que enfríen e incorporamos la mantequilla blanda poco a poco. Seguimos batiendo unos 10 minutos más hasta obtener una crema lisa y esponjosa. Por último añadimos el dulce de leche a cucharadas, mezclando bien hasta que esté integrado.


Montamos la tarta en el plato donde la vayamos a servir. Si hace falta podemos nivelar los bizcochos, yo en este caso no lo hice. Ponemos la crema en una manga con la boquilla escogida, cubrimos el primer bizcocho con ella, colocamos otra capa y así hasta terminar. Servimos a temperatura ambiente. 


¿ Apetece?

jueves, 11 de septiembre de 2014

Rosca de pavo y queso


Aunque fueron pocos los días que disfrutamos de playa, alguno también nos tocó. Juan salía de trabajar a las tres por lo que ya íbamos directos para ella. Primero al agua y luego a comer algo, aunque por la hora que era más parecía merienda, jeje. A mi lo que más me gusta es meterme en el agua, estar en la arena me aburre!

Improvisando para llevar algo más allá de la clásica, y no menos deliciosa, tortilla, surgió esta rosca. Sencilla y rapidísima de hacer, además de perfecta para aprovechar los poquitos días veraniegos que nos quedan.

INGREDIENTES:
  • 60 gr. de harina
  • 1 huevo
  • 1/2 cucharadita de levadura
  • 35 gr. de aceite
  • 1 yogur
  • 100 gr. de pechuga de pavo
  • 80 gr. de queso
  • sal

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180º. 
Batimos el huevo con el aceite y el yogur. Incorporamos la harina tamizada con la levadura y una pizca de sal. Por último añadimos el pavo y el queso en trocitos. Vertemos la mezcla en un molde de rosca, horneamos unos 20 minutos y dejamos que temple un poco sobre una rejilla. 

Se puede comer templada o fría. Queda muy jugosa y está buenísima. Yo ya la repetí!!! 


lunes, 8 de septiembre de 2014

Helado de moras y trocitos de galleta. De vuelta


Hola!!!!!!!!! ¿Hay alguien? Seguro que si, muchos no os habéis tomado ni un descansito y otros no hicimos más que vaguear, jeje. Bueno, no todo fue vaguear, estuve bastante ocupadilla también! 
¿Qué tal ese verano? Por aquí mucho no hubo, pero algo se disfrutó. La playa poco la pisamos, y aunque sin  vacaciones, no faltaron las fiestas y comilonas que siempre te alegran el cuerpo y el paladar, jeje.

Otra de las cosas que disfrutamos fue ir en busca de moras. La verdad no tuvimos que buscar mucho, en el camino que va para casa ya cayeron algunas y yendo para casa de la suegra un montón más. ¡Es lo que tiene vivir en el campo! 


Os confieso que a mi no me gustan, pero me lo pasé pipa cogiéndolas (y arañándome, jeje) y pensando en el uso que les iba a dar aunque lo disfrutaran otros. También me traen muchísimos recuerdos de cuando era pequeña e íbamos en pandilla a por ellas.
Llegamos cargados de esta fruta silvestre; algunas acabaron en tarta, otras en la barriga de mi chico y otras pocas las convertí en helado. 

Tenía pensado empezar esta temporada con la tarta que hice para celebrar mis 32 añitos, pero aprovechando que Sofía está de cumpleblog os dejo este helado antes de que se acabe el plazo y el verano y aprovecho para felicitarla.

Es el primer helado que hago de este tipo y un poco improvisado con dos yogures a los que les evité la muerte y unas pocas galletas que me habían sobrado de la tarta.
A mi chico le gustó, así que el resultado no me pudo satisfacer más. Mi intención era que supiera a moras y galletas, y aunque estas últimas no se aprecian a la vista, a eso sabía.

El pobre fue un poco desobediente y se resistió a las fotos, el bochorno que hacía ese día no ayudó nada, pero tenía que sacarlas antes de que lo catara, así que valor y al toro.



INGREDIENTES:
  • 150 gr. de moras silvestres trituradas
  • una cucharadita de zumo de limón
  • dos yogures naturales
  • 1 cucharada de miel
  • 200 ml. de nata para montar
  • 60 gr. de galletas en trocitos (yo usé tipo digestive)

PREPARACIÓN:

Mezclamos el yogur con la miel, el zumo y las moras trituradas. 
Montamos la nata y la batimos con la mezcla anterior. 
Incorporamos los trocitos de galletas, vertemos en el molde y llevamos al congelador. Cada media hora, unas 6 o 7 veces, batimos bien para evitar la cristalización. 
Sacar del congelador unos minutos antes de consumir. 


CON ESTA RECETA PARTICIPO EN EL CONCURSO "PON UN HELADO EN TU MESA" DEL BLOG MIL IDEAS MIL PROYECTOS


¿Un cuenquito?


lunes, 28 de julio de 2014

Mesa dulce doble cumpleaños. Tarta Devil´s Food Cake



Ayer domingo celebramos cumpleaños por partida doble. Mi madre y yo cumplimos años con una semana de diferencia, por lo que son muchas las veces que lo celebramos juntas, o lo volvemos a celebrar, jeje. 

Vivir en el campo tiene muchísimas ventajas. Es un auténtico placer poder disfrutar de una buena comilona al aire libre sin tener que cargar el petate. Claro que siempre estoy "rezando" para que no llueva, (el año pasado tuvimos la mala suerte de que llovió tanto en mi cumple como en el de mi chico, puag!!!)  porque si no apretaditos que íbamos a comer. No iban ser todo ventajas, jeje. Hablando de ventajas, ¿quién quiere piscina teniendo cubos de agua? jeje, ¡qué bien lo pasamos!


Siempre os digo que me encanta dulcear y cuando tengo invitados "tiro la casa por la ventana" y la lleno de dulces, jeje. La verdad siempre pienso que va a sobrar una barbaridad, porque después de comer a fartar (como dijo una de mis hermanas: "estoy llena, pero la pizza me gusta tanto que me como otro trozo". ¡Y a la merienda se comió el único que sobrara!) el estómago no deja ya mucho sitio y como decimos por aquí: ¡tanto dulce ya cheira! Pero al final lo que no se come a medio día se termina a la merienda, jeje. 


Hace meses que tenía claro que para mi cumple quería montar una mesita de este estilo, así que puse al chico a trabajar y a mis órdenes, jeje, que para algo le lleno el estómago!!! El resultado me encantó. 
Lo que no tenía tan claro era que tarta íba a hacer. Ya sabéis que; aunque yo soy muy chocolatera; en mi familia no lo son tanto, por lo que es complicado cumplir el gusto de todos. Pero la tarta tiene que ir al gusto de la cumpleañera, así que chocolate, y al que no le guste, que coma del bizcocho tarta de mi madre, jeje.  

Me decidí por ésta diabólica tarta, rellena de mousse, un auténtico placer chocolatero.

INGREDIENTES:

Bizcochos:
  • 150 gr. de mantequilla
  • 200 gr. de azúcar
  • 1 cucharadita de vainilla en pasta
  • 2 huevos
  • 50 gr. de cacao
  • 80 ml. de agua caliente
  • 100 ml. de nata
  • 2 cucharadas de vinagre
  • 190 gr. de harina
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 pizca de sal
Relleno:
  •  2 yemas
  • 2 claras
  • 300 gr. de chocolate negro
  • 150 gr. de mantequilla
  • 100 gr. de nata para montar

PREPARACIÓN:

Empezamos preparando los bizcochos. Yo utilicé tres moldes de 15 cm. 
Precalentamos el horno a 180º. 
Mezclamos la nata con el vinagre y dejamos reposar. 
Batimos la mantequilla con el azúcar y la vainilla hasta que esté cremosa. 
Incorporamos los huevos de uno en uno y seguimos batiendo.
Mezclamos el cacao con el agua caliente y lo incorporamos a la crema de mantequilla.
Tamizamos la harina con el bicarbonato y la sal y lo vamos integrando a la preparación anterior en tres veces, intercalándolo con la nata. 
Vertemos la mezcla en los moldes y horneamos unos 20 minutos. 
Dejamos enfriar sobre una rejilla. 

Para la mousse fundimos el chocolate con la mantequilla al baño maría hasta que estén integrados, entonces incorporamos las yemas batidas. 
Retiramos del fuego y añadimos la nata montada, integrándola en la mezcla. 
Por último montamos las claras a punto de nieve y las añadimos a la preparación anterior con movimientos envolventes. 
Dejamos en la nevera un par de horas antes de rellenar y cubrir la tarta. En este caso me apeteció dejarla desnudita y con la mousse que me sobró rellené tres tazas de café.


Un bizcocho jugoso con un relleno muy tentador para los chocolateros. Hoy quería comerme las sobras, pero no quedaron, jeje.

También preparé macarons, de pomelo y de praliné, que ya los había hecho anteriormente y a mi madre le encantaron.


Un bundt cake de nata y vainilla para mi madre (otra receta más del libro de "El rincón de Bea") que también lo hice anteriormente y nos gustó mucho. Y como sabía que la tarta no la iba probar, con un bizcocho iba a lo seguro.


Los cakepops los hice con restos de un bizcocho de vainilla mezclado con nutella y cubiertos de chocolate.
Por último, pero no menos importante, los minicupcakes, que son de vainilla con crema de mantequilla de merengue suizo. Unos bocaditos deliciosos.


Las recetas que faltan os las pondré a la vuelta. Aunque no me voy de vacaciones (lamentablemente, jeje) me tomaré un descansito, sobre todo, para ordenar la pila de fotos que tengo desperdigadas y entradas a medio escribir. Nos vemos en septiembre, disfrutar del verano!!!




lunes, 21 de julio de 2014

Polos de pomelo

Como ya comenté en varias ocasiones, otra de mis rarezas es que no soy nada heladera. Los helados que más me gustan y prácticamente los únicos que tomo y realmente me apetecen son los polos o similares, bien fresquitos. Sí, esos que solo llevan agua, jeje, pero claro, teniendo en cuenta que mi bebida favorita es el agua tiene su razón de ser. 


Está claro que en mi casa la heladera no triunfaría. Juan también se decanta por este tipo de helados y es lo que suelo hacer. Aprovechando que el otro día le regalaron un montón de pomelos decidí sacarle partido a un par de ellos con estos refrescantes polos. 

Para que los pobres no sufrieran mucho, les saqué las fotos pasadas las nueve de la noche. Después nos los comimos, que todo esfuerzo merece su recompensa, jeje.


INGREDIENTES:
  • 100 gr. de agua
  • 100 gr. de azúcar
  • 300 ml. de zumo de pomelo

PREPARACIÓN:

Preparamos un almíbar. Ponemos el agua y azúcar en un cazo y removemos. Dejamos hervir unos minutos, apartamos del fuego y dejamos enfriar. 
Mezclamos el almíbar con el zumo de pomelo y rellenamos los moldes. Los metemos en el congelador y pasada una hora metemos los palitos. Volvemos al congelador. 


Y cuándo más apetezcan, los disfrutamos!!!

lunes, 14 de julio de 2014

Red Velvet mini cakes

Este año casi se me olvida el cumpleblog. Bueno, en realidad se me olvidó, jeje. No preparé nada especial para la ocasión, así que aprovechando las velitas del cumpleaños de mi chico, le quito el dos y ya nos queda el numero para soplar por el tercer añito que escribo estas palabras. Espero que sean muchos más!!!


A Juan le encanta el red velvet, es de lo que más pide, y aunque su cumpleaños ya lo celebraramos unos días antes, el propio día no quería dejar de darle una sorpresa. Sobra decir que le encantó.

La receta del bizcocho se la tomé prestada a una de mis blogueras favoritas, Cristina. Es un bizcocho tan blandito y jugoso que no nos hace falta ni crema para disfrutarlo. Aunque si se la ponemos lo vestimos de fiesta y nos damos un homenaje.


INGREDIENTES:

Bizcocho: (utilicé la mitad de las cantidades de la receta de Cris)
  • 1 huevo
  • 125 gr. de harina 
  • 150 gr. de azúcar
  • 1/2 cucharadita de vinagre
  • 1/2 cucharada de cacao en polvo
  • 125 gr. de aceite
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 125 gr. de buttermilk
  • 1/2 cucharadita de sal
  • colorante rojo
Crema:
  • 100 gr. de queso crema
  • 100 gr. de mantequilla
  • 125 gr. de azúcar glas

PREPARACIÓN:

Empezamos preparando el bizcocho. Si no tenemos buttermilk lo preparamos con 125 gr. de leche y media cucharada de vinagre o zumo de limón, removemos y dejamos reposar unos 10 minutos.
Tamizamos los ingredientes secos en el mismo bol: harina, azúcar, cacao, bicarbonato y sal. En otro bol los húmedos: huevo, vinagre, aceite, buttermilk y vainilla.
A continuación integramos los ingredientes húmedos sobre los secos poco a poco y por último añadimos el colorante hasta que tenga el color deseado. (Yo normalmente se lo añado antes a los ingredientes líquidos)
Vertemos en el molde escogido, en mi caso un molde cuadrado de 23 cm. y con el horno precalentado a 180º horneamos unos 20 minutos.
Dejamos enfriar sobre una rejilla. 

Para la crema batimos el azúcar y la mantequilla hasta que esté blanda y cremosa. Añadimos el queso crema y batimos hasta integrar. 

Para montar los mini cakes cortamos círculos de masa con ayuda de un cortapastas, con cuidado, que el bizcocho es muy blando. Cubrimos con crema y ponemos otro círculo de bizcocho. Terminamos con la crema. (Con los restos de bizcochos hice cuadraditos con un montoncito de crema, para comer de un bocado)